Aunque deberían ser otros y otras las que tendrían que irse para casa porque no hacen más que contribuir al desmantelamiento de la organización, se dio de baja como socia de ACSUR la que fuera su vicepresidenta, elegida democráticamente en asamblea estatal en el año 2010.
Maribel Montes-Wolf, con amplia experiencia en el campo de la cooperación internacional, mostró desde el principio su compromiso de responsabilidad con la organización. Además de participar de forma activa y propositiva en la Junta Directiva Estatal de la que era vicepresidenta, se comprometió a elaborar un interesante diagnóstico organizativo de ACSUR para su viabilidad política, estructural y financiera, diagnóstico que respondía al propósito expresado -y luego olvidado- por el presidente de ACSUR en la Asamblea General del 2010 en la que fue elegido: "recomponer la confianza interna entre los distintos territorios de la organización, así como fortalecer la simbiosis entre socios, equipo técnico y junta directiva estatal desde la firmeza, la lealtad y el compromiso con la organización y por encima de todo con los ideales de nuestra asociación y que esta es un medio y no un objetivo en sí mismo... para conseguir una ACSUR más participativa, con unas organizaciones territoriales más fuertes implicadas en la toma de decisión" (Carta de Carlos Sanchís a la Asamblea General de junio 2010).
Desde el principio se puso trabas a su trabajo. Una de las dificultades que tuvo que enfrentar es que no se le facilitaba interesadamente toda la información y documentación que solicitaba. No gustaban sus opiniones y algunos de los resultados de su trabajo no fueron del agrado de una parte de la Junta Directiva Estatal.
Detectó dos puntos débiles de la organización que era urgente subsanar:
- que era necesario cambiar el mandato de la dirección, porque quien la ostenta usa y abusa de unos poderes desmesurados que le han sido otorgados y que superan lo marcado por los estatutos en vigor a día de hoy en ACSUR;
- que era necesario establecer una gerencia responsable para una viabilidad financiera.
Ambas necesidades fueron reconocidas por la Junta Directiva Estatal y tomadas decisiones para su subsanación, pero nunca se llevaron a la práctica por intereses de una parte de la Junta Directiva Estatal y de la dirección.
Como consecuencia, primero le segaron la hierba debajo de los pies para poner en su lugar a una afín a los intereses partidistas y partidarios de la presidencia y de la dirección de ACSUR, hasta que se sintió forzada a presentar su dimisión como vicepresidenta. Ahora presenta su baja como socia de ACSUR.
Lamentamos este continuo goteo de socios y socias históricas que ante la deriva de la asociación, que no responde a su espíritu fundador, se van de la organización.
Desde ACSUR Asturias reconocemos el compromiso, responsabilidad y trabajo que realizó Maribel. Muchas gracias por todas tus valiosas aportaciones. Te deseamos toda clase de éxitos en tu camino.
Junta Directiva ACSUR Asturias
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